Educación para la no violencia: antes, durante y después del Covid-19

En Chile así como en distintos países, las denuncias por violencia hacia las mujeres basada en el género ha disminuido; esto solo muestra que se ha obstaculizado aún más el camino para que las mujeres lleguen a denunciar o realicen otra acción para terminar con la violencia que viven.En tiempos sin pandemia, el  recorrido que deben hacer las mujeres que deciden denunciar a su agresor es largo, tedioso y lleno de burocracia poco accesible para quienes no están familiarizadas con tribunales. 

Cuál es la situación que enfrentan las mujeres que están viviendo violencia y están confinadas con su agresor; por una lado está el sistema judicial que no logra ver lo difícil que es para quien vive violencia dar pasos para salir de esa situación; las instituciones por otro lado, escuelas, Juntas de Vecinos, iglesias,  etc., no tienen conocimiento y herramientas para ayudar a una mujer y sus hijas e hijos, así tampoco las organizaciones sociales y comunitarias. Y lo que es totalmente reprochable, la institución encargada de las políticas de género -Servicio y Ministerio de la Mujer y Equidad de Género- responde a las agendas gubernamentales que cambian cada cuatro años y que han carecido históricamente de políticas sólidas y permanentes para la prevención de la violencia hacia las mujeres, y que como parte del Estado tiene la obligación de realizar todas las medidas que apunten hacia la prevención, sanción y erradicación* de esta problemática social de alto impacto. Esto debe incluir el nombramiento de personas idóneas en los cargos de responsabilidad y trabajo Intersectorial efectivo con otros ministerios y servicios para liderar cambios culturales en pro del bienestar de las mujeres y niñas en su amplia diversidad.

Organizaciones especializadas y teoría al respecto ha dicho que las mujeres que  viven Violencia por parte de sus parejas experimentan síndrome de stress post-traumático permanente dado el fuerte impacto que produce tanto física como emocionalmente. La violencia también   afecta otros ámbitos, como el económico,  para la propia mujer, la economía familiar y para el país que debe proveer de programas de atención para su protección y cuidado en Salud. Estos son solo algunos de los graves daños que produce la violencia machista.

Quienes acompañamos y trabajamos para visibilizar la violencia hacia las mujeres, sabemos que otras mujeres son el primer y a veces único apoyo  para quienes enfrentan violencia al interior de los hogares; también sabemos y hemos denunciado una y mil veces los impactos y secuelas de sus diversas manifestaciones, siendo una de ellas la violencia institucional, y que es a su vez el gran obstáculo para que las mujeres tengan una vida libre de violencias

#MujeresSomosRed #Apoyo

Soledad Acevedo, Programa Mujeres – COSECH

Comité de Servicio Chileno.

*Convención interamericana para prevenir, erradicar y sancionar la violencia contra las mujeres (Convención Belém do Pará), Chile es país firmante.

 

                                         

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